
Un cine ’simple’ en su argumento, desprovisto de pretensiones clasistas, que entretenga sin hacerte pensar demasiado. En resumen, evasivo y preocupándose mucho por el ’show business’.
Es tal la magnitud y espectacularidad de los efectos especiales, y el interés de la trama, que esas dos horas y media de metraje se pasan sin darse cuenta.
El nacimiento de Sandman me ha parecido de lo mejor de la cinta, marcado por un tono dramático y desolador mezclado con un sentimiento de superación de la adversidad a pesar de la tragedia. Y por otra parte, me ha encantado la amenazante presencia de Venom.
No se puede evitar reprocharle a ‘Spiderman 3′ que en algunas ocasiones distingamos nítidamente en más escenas de las deseadas cuándo actúa un actor real y cuándo lo hace su doble infográfico. Sin este pequeño ‘defecto’ habría salido de la prueba de fuego con honores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario